Fe en acción
Muchas veces, las personas tienden ha quedar confundidas entre dos cosas que suceden normalmente.
1. La Palabra del Eterno tiene promesas extraordinarias que cubren todas las necesidades humanas, pero…
2. No sé por qué razón, en mi vida no se manifiestan.
¿Cuál es la causa de ésto?
Normalmente la gente piensa que no tienen lo que la Palabra de Dios dice que tienen, porque no sienten la sanidad en el cuerpo, porque aún no ven el cambio en la familia o porque no palpan con sus manos el dinero que necesitan para pagar sus deudas y compromisos. Se rigen por las evidencias de los sentidos.
El problema, es que la fe no tiene nada que ver con el «sentir, ver, palpar, etc.» La fe, tiene que ver con lo que está escrito y aunque «no sienta, no vea, no palpe», debo creer lo que Dios dice en su Palabra. Es necesario actuar basados en la Palabra, no en los sentidos (2 Cor.5:7).
Actúe dando por hecho el milagro y el Eterno obrará. No espere a que el dolor se haya ido, muévase como si estuviese sano, haciendo lo que no podía hacer y confesando con su boca que está sano, porque eso y no otra cosa, dice la Palabra del Eterno.
Tantas personas lamentándose: Dios no me sana, no me prospera, no obra en mi familia. El Eterno ya obró, es cuestión de que usted ahora se apropie, por medio de la fe, de todas estas realidades.
No ganamos nada hablando de enfermedad, desastre familiar, miseria, etc. Necesitamos creer que lo que dice la Palabra del Eterno es verdad y actuar consecuentemente.
Si estoy en cama y creo que he sido sanado, debo levantarme porque un enfermo no está en cama, en cama está el que sufre todavía de una enfermedad. La Biblia dice claramente que el Mesías Yeshúa (o Jesús) «ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores…(Isaías 53:4). Si creo realmente esa Palabra, me levanto en fe y cuando pongo mi fe «en acción» y no antes, el milagro se manifestará.
Solemos decir que tenemos fe, pero no debemos olvidar que …la fe sin obras está muerta (Santiago 2:26).
Querido hermano, muévase como si ya hubiese recibido el milagro, actúe en fe, tenga una fe viva y real! Tome la Palabra del Eterno como lo que en verdad es, una Palabra que siempre se cumple, no trate a Dios de mentiroso, si Él dice cierta cosa, es así. Se vea, se sienta, se palpe, se oiga, o todo lo contrario, sigue siendo la Palabra eterna de Dios que siempre se ha cumplido, se cumple y se seguirá cumpliendo.
De ésta manera, lo escrito en la Biblia, ¡¡será su experiencia personal!!

